El umbral de audición se encuentra en 0 decibeles y el umbral
de dolor en los 120 aproximadamente.
El nivel de ruido se mide en decibeles (dB), una unidad sonora
equivalente a la décima parte del Bell, una medida de potencia sonora con la que se expresa la diferencia entre dos sonidos
cuyas intensidades se hallan en relación de 10 a 1.
El decibel es una relación matemática del tipo logarítmica donde
si aumenta 3 dB un ruido, significa que aumenta al doble la energía sonora percibida.
El umbral de audición está en el 0 dB, y el umbral de dolor alrededor
de los 120 dB. Sin embargo, el oído no responde igual a todas las frecuencias de un ruido, vale decir, que escuchamos mejor
ciertos sonidos que otros dependiendo de su frecuencia.
Por este motivo se definió el decibel A (dBA), una unidad de
nivel sonoro medido con un filtro previo que quita parte de las bajas y las muy altas frecuencias. De esta manera, antes de
la medición se conservan solamente los sonidos más dañinos para el oído, razón por la cual la exposición medida en dBA es
un buen indicador del riesgo auditivo.
El sonido más débil que un oído sano puede escuchar o detectar
tiene una amplitud de una veinteava millonésima de un Pascal, algo así como 5.000.000.000 veces menos que la presión atmosférica
normal. Se considera que no deben registrarse más de 30 decibeles para que una persona pueda dormir bien, mientras que 120
decibeles constituyen el umbral de lo soportable